19 de oct. de 2009

TRADICIONES DE HALLOWEEN

Existen diversas tradiciones asociadas al periodo de tiempo comprendido del 31 de octubre al 2 de noviembre.

Cada cultura expresa la relación entre el mundo de los vivos y el mundo de los muertos en una forma diferente.

En la tradición irlandesa, durante la noche de los difuntos, en los cementerios se colocaban una gran cantidad de quinqués encendidos, para transformar el lugar de la muerte en un sitio luminoso.

Otra tradición muy popular, consiste en dejar, ya sea la noche del 31 de octubre al 1 de noviembre o en la siguiente, la mesa puesta, con diferentes tipos de alimentos.

En algunos pueblos era costumbre poner en el alféizar de las ventanas una pequeña calabaza llena de vino para saciar la sed de las almas nocturnas.

El hábito de dejar alimento para los muertos tiene un origen arcaico en Grecia. Durante la fiesta celebrada en honor a Dionisio se preparaba una comida a base de cereales y luego se dejaba en unos hoyos cavados en un terreno.

En Venecia, hacia el año de 1581, existía la creencia de que a los cadáveres había que enterrarlos boca abajo, con el fin de que en la noche del 1 de noviembre no pudieran levantarse para llamar a los parientes.

Actualmente, entre los paganos, existen aun muchas costumbres relacionadas con esta fiesta. Todavía se suelen levantar fogatas y ofrecer festines en honor a los seres queridos fallecidos y a los dioses. En las ventanas se pueden colocar velas negras con el fin de ahuyentar las energías negativas o espíritus malignos.

Como en la antigüedad, para los celtas, el Halloween (Samhain) marcaba el final de la temporada de cosechas, así como el comienzo del invierno, se aprovechaba esta fecha para dar gracias por todo lo que se había recibido ese año. Hoy en día, esto se hace de manera más simbólica, refiriéndonos a “cosechas” en sentido figurado (ejemplo: trabajo, familia, salud, etc.).

Las calabazas son también un símbolo del Halloween y existe una leyenda acerca de ella: La leyenda de Jack O’Lantern.